Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal

Accíón Integral Contra Minas Antipersonal

Acción Integral Contra Minas Antipersonal - AICMA

​Conjunto permanente de acciones políticas, sociales y económicas, que tienen por objeto reducir el impacto social, económico y ambiental que generan las Minas Antipersonal (MAP) y las Municiones sin Explosionar (MUSE) instaladas o abandonadas en los territorios rurales de Colombia, por efecto del conflicto armado.

La acción integral se vigoriza mediante la unión de esfuerzos institucionales y sociales, la construcción de objetivos comunes, que fortalezcan la acción del Estado para la construcción de Paz territorial.

 

Tips para entender la Acción Contra Minas y el Desminado Humanitario en Colombia

  • Colombia se ha comprometido en la lucha contra las minas antipersonal desde el año 2000, fecha en que se ratificó la Convención de Ottawa.
  • Desde el año 2001 existe una institución nacional a nivel de Presidencia de la Republica encargada de la coordinación de la política nacional y hoy denominada Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal, parte de la Alta Consejería para el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad; que recoge 15 años de maduración institucional y política del tema.
  • Como parte de los requisitos de la Convención de Ottawa, en 2004 Colombia renunció al uso de las minas antipersonal y se inició el proceso de limpieza de las bases militares, cuyo resultado es la limpieza de campos minados defensivos, instalados alrededor de 35 bases militares. Esta labor, que dio lugar a la descontaminación de 158.830,86 metros cuadrados, en los cuales fueron ubicadas y destruidas 3472 minas antipersonal y 90 municiones sin explosionar.
  • En 2009 se crea el Batallón de Ingenieros de Desminado Humanitario y, a partir de 2010, empiezan a llegar al país organizaciones civiles de desminado humanitario interesadas en apoyar las operaciones. La primera de ellas –The HALO Trust– completó su proceso de acreditación en 2013. En 2015 se acreditan APN (para Proyecto Piloto) y Handicap International y para 2016 se acreditaron cinco nuevas organizaciones (APN, CCCM, Atexx y Perigeo NGO).
  • Previo al incremento de operaciones de desminado y durante los años anteriores, Colombia desarrolló una importante capacidad para la atención a las víctimas de las minas y las actividades de prevención del riesgo.
  • Colombia cuenta con una Ruta de atención integral a las víctimas por fases:
    • Fase 1. Registro y reporte,
    • Fase 2. Atención de Emergencia;
    • Fase 3.Atención médica y rehabilitación –acceso a prótesis y órtesis-;
    • Fase 4.Atención psicológica y
    • Fase 5. Recuperación socioeconómica, siendo este último punto el de mayor dificultad actualmente, por la falta de recursos para la financiación de proyectos productivos alternativos para los sobrevivientes.
  • En materia de prevención se han desarrollado importantes metodologías de enlace comunitario para trabajo con población infantil, población adolescente, comunidades indígenas y comunidades afrodescendientes, que han permitido ampliar la cobertura y efectividad de los programas de prevención.
  • El momento histórico que vive Colombia frente al acuerdo definitivo con las Farc-EP, vislumbra un momento en el cual se combina el conocimiento del problema, el crecimiento de la capacidad para atenderlo y las condiciones de seguridad que facilitan las garantías de no repetición del uso de minas por parte de las guerrillas.
  • Colombia puede, y requiere, incorporar los aprendizajes de otros programas de acción contra minas alrededor del mundo a través de asistencia técnica para facilitar la trasferencia de conocimiento entre países con tradición de 25 años de experiencia en desminado, como pueden ser los casos de Mozambique, Angola, Camboya, Afganistán, Croacia y Líbano, por mencionar algunos.
  • El desminado humanitario es una política prioritaria de la Alta Consejería para el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad y, en ese sentido, facilita el desarrollo de otras políticas nacionales relacionadas con los derechos de propiedad de tierras, restitución y titulación, retorno de las poblaciones desplazadas, recuperación de áreas cubiertas por cultivos ilícitos y demás políticas de desarrollo rural.
  • El desminado es una actividad importante tanto en el posacuerdo y la fase de respuesta rápida como en la estabilización y la consolidación del posconflicto a mediano plazo.
  • Por medio del proyecto piloto de desminado humanitario acordado con la guerrilla de las Farc en la Mesa de Conversaciones de La Habana, se ha logrado hacer por primera vez desminado humanitario en zonas de alta afectación y consideradas zonas rojas por la presencia de la guerrilla.
  • En esta experiencia, es la primera vez que en Colombia se han combinado tres técnicas de desminado al mismo tiempo, como son: desminado manual, desminado mecánico y desminado canino, lo cual ha permitido incrementar los conocimientos relacionados con la contaminación y el rendimiento operacional en zonas de alta densidad de minado.
  • En el marco de la Mesa de Conversaciones se han hecho tres acuerdos con la guerrilla de las Farc relacionados con el Desminado. El primero de ellos, de mayo de 2014, está contenido en el Acuerdo 4: "Solución al problema de las drogas ilícitas", en el cual se acuerda la implementación de un programa nacional de desminado en las áreas de trabajo del plan nacional de cultivos ilícitos; el segundo, de marzo de 2015, es el acuerdo sobre limpieza y descontaminación, que da vida a los proyectos piloto de desminado humanitario; y el tercero, de diciembre de 2015, está contenido en el Acuerdo 5: "Víctimas", en el cual se acuerda la participación en programas de desminado como medida de reparación.
  • El desminado aporta en la construcción de la paz territorial, la seguridad interna y la estabilidad del hemisferio.
  • En materia de cooperación internacional, DAICMA está enfocado en la Iniciativa Global del Desminado Humanitario que anunció el presidente Juan Manuel Santos con su homólogo estadounidense Barack Obama el 4 de febrero de 2016, que tiene como objetivo recaudar recursos financieros para apoyar los esfuerzos del Gobierno nacional en lograr un territorio sin minas para 2021, en línea con los compromisos emanados de la Convención de Ottawa.
  • De la mano con esta iniciativa, DAICMA lideró el Foro de Expertos, que se llevó a cabo entre el 10 y el 13 de mayo de 2016, con el Departamento de Estados de Estados Unidos y el Reino de Noruega, con los objetivos de: socializar la Estrategia de Acción Contra Minas Antipersonal para entender el desafío al que se enfrenta Colombia; familiarizar a los cooperantes con el Plan Estratégico de DAICMA y dar a conocer la arquitectura de fondos de recaudo del Gobierno nacional en sus esfuerzos para un territorio sin minas.



 

La acción contra minas de cara al posconflicto

  • La Acción Contra Minas es una acción humanitaria con carácter integrador de la institucionalidad y de las capacidades nacionales; guía al Desminado Humanitario hacia la protección de los civiles, para crear un entorno sostenible de protección, que facilite el uso de los Derechos Fundamentales; y el retorno de desplazados.
  • La Acción Contra Minas crea un ámbito de procesos políticos que permite asentar los cometidos de una paz sostenible; representa la transición entre la seguridad y la protección de civiles para restituir sus derechos, facilitando libertades donde se ha limitado su movilidad por la amenaza de las minas.
  • La Acción Contra Minas no es solo luchar contra las minas; es liberar poblaciones agrícolas y trabajadores comunitarios, es permitir medios de subsistencia, en tierras descontaminadas por el Desminado Humanitario.
  • La Acción Contra Minas permite trabajar con todos: la población en terreno, las autoridades nacionales y locales, académicos, el sector privado; permite implementar estrategias de innovación permanente y el uso de la ciencia al servicio del Desminado.
  • La Acción Contra Minas y sus contenidos promueven el diálogo regional, la concertación entre las comunidades rurales, líderes comunitarios y organizaciones civiles con las autoridades locales y nacionales; y su mayor propósito es impulsar el buen uso de la tierra que fue contaminada por las minas.
  • La Acción Contra Minas facilita la coordinación Nación – Departamento – Municipio, la articulación, planeación, interlocución, coordinación y seguimiento con las Entidades Territoriales y demás actores involucrados. Permite espacios comunitarios para implementar estrategias de Educación en el Riesgo por Minas, abre espacios de sensibilización con las comunidades para reducir el riesgo de accidentes, a través de difusión de información sobre comportamientos seguros, capacitación y gestión del riesgo.

 

  • El Desminado Humanitario hace parte de la Acción Contra Minas y tiene como objetivo retirar las minas, las municiones que no han explosionado y los residuos de guerra abandonados durante el conflicto; por eso debe promover las mejores prácticas y nuevas estrategias, que permitan mayor celeridad a los procesos que hasta ahora se han llevado a cabo en Colombia.
  • Durante la confrontación, la variable de seguridad es la que ha definido el dónde y cuándo intervenir los territorios. Ahora, ante la real posibilidad de llegar a la finalización de un conflicto armado con las Farc, se abren espacios que requieren de mayor presencia institucional, sobre los territorios donde históricamente han permanecido.
  • El Desminado Humanitario requiere espacios de interlocución con las comunidades y las organizaciones sociales presentes en las áreas de influencia, donde se planifican las operaciones de Desminado. Existen realidades que es necesario entender, antes de que lleguen los equipos que explorarán cómo resolver el problema en cada zona contaminada.
  • El concepto de seguridad, que calificaba dónde y cuándo hacer la intervención del Desminado Humanitario, hace la transición, en un escenario de posconflicto, hacia nuevos contenidos que permiten nuevas prácticas democráticas bajo el liderazgo de alcaldes y gobernadores, quienes adquieren responsabilidades para una nueva forma de aproximación y construcción de la Paz Territorial, una construcción conjunta de todos: el gobierno, las instituciones estatales, las organizaciones sociales, las comunidades en los territorios, el sector privado, las iglesias, la academia y, en general, todos los ciudadanos.